2016, buen año para bananeros en Costa Rica

El volumen de las exportaciones costarricenses de banano subió un 17,5% en el primer semestre de este año, comparado con igual periodo del 2015.

En tanto, el ingreso en dólares se incrementó en un 24,4%, de acuerdo con cifras solicitadas a la Corporación Bananera Nacional (Corbana). La venta al exterior de banano generó un acumulado de $535 millones, entre enero y junio del 2016. En igual lapso del 2015 se vendieron $430 millones y en el 2014 de $474 millones.

Jorge Sauma, gerente general de Corbana, explicó que el año pasado fue muy difícil para los bananeros, afectados por las inundaciones en las fincas. Por eso, señaló, el aumento comparado con el 2015 es engañoso y es apenas una recuperación.

Pero aún comparando las cifras bananeras de los primeros 6 meses de este año con igual periodo del 2014 (año “normal”), el incremento se puede calificar de bueno, reconoció Sauma.

Con respecto al primer semestre del 2014, el volumen de las exportaciones bananeras aumentó un 7,1%, mientras que el valor de las ventas al exterior se elevó un 13% en la comparación de estos últimos periodos.

Édgar Quirós, presidente de la Cámara Nacional de Productores Independientes de Banano (Anaproban), agregó al factor del buen clima una condición de mercado: las exportaciones de Colombia bajaron, pues ese país se vio afectado por condiciones climáticas. Eso causó que toda la fruta costarricense se exportara y se eliminara el rechazo.

Al clima se une un factor de mercado: la merma en las colocaciones de algunos países, como Colombia y Filipinas, afectados en un caso por la sequía, y en otro, por mucha lluvia.

El banano es el primer producto de exportación de Costa Rica, medido por generación de divisas, delante de piña, otros dispositivos médicos y prótesis de uso médico, según el anuario estadístico de exportaciones 2015 de la Promotora del Comercio Exterior (Procomer). En conjunto, el rubro de dispositivos médicos en general se coloca en primer lugar.

Las cifras de Corbana indican que esta actividad frutera genera 40.000 empleos directos y 100.000 indirectos. La mayoría de las plantaciones se sitúa en el Caribe. Se calcula que hay unas 43.500 hectáreas cultivadas.