La empresa Chiquita anunció un importante avance en sus esfuerzos por evitar que el banano desaparezca a causa de una serie de enfermedades devastadoras.
Yelloway, el joint venture de mejoramiento genético que Chiquita mantiene con la empresa de tecnología KeyGene, desarrolló Yellowdish: una versión fértil de Cavendish que permitirá cruzar este banano, normalmente estéril, con variedades resistentes a enfermedades.
Un punto clave es que el nuevo banano deberá parecerse a la fruta que ya se encuentra en las góndolas de los supermercados de todo el mundo en cuanto sabor, color y vida útil, señala Peter Stedman, director de sostenibilidad de Chiquita y miembro del directorio de Yelloway.
“Es el estándar que la gente espera. Si lanzamos otro banano que fuera resistente, pero que no se pareciera en nada al Cavendish ni en sabor ni en apariencia, no creo que tendría la misma aceptación entre los consumidores”, dijo el ejecutivo a PortalFruticola.com
El descubrimiento llega en un momento crucial para la industria mundial de exportación de banano, valorada en US$11.500 millones. Enfermedades como la Tropical Race 4 (TR4) y la Sigatoka negra amenazan con acabar con la variedad Cavendish, que concentra más del 99% de las exportaciones globales de banano.
Detectada por primera vez en Taiwán a finales de la década de 1960, la TR4 se propagó por Asia, llegó a África en 2013 y a Sudamérica en 2019, y podría provocar la desaparición global del cultivo en el transcurso de nuestras vidas.
“Podría tardar otros 100 años en ocurrir. Podría pasar en la próxima década, [pero]… la amenaza que representa la TR4 para la industria bananera es existencial”, afirmó Stedman.
Creada en 2020, Yelloway busca desarrollar bananos comercialmente viables y resistentes a enfermedades mediante mejoramiento convencional apoyado por tecnología avanzada.
Mantener vivo el banano a través de la innovación
En 2024 anunció Yelloway One, un prototipo resistente a la TR4 y parcialmente resistente a la Sigatoka negra, y a comienzos de 2026 presentó un mapa genético completo del banano para facilitar su modificación genética.
Con el cruce exitoso de variedades Yelloway con Yellowdish, Chiquita ve ahora un camino para llevar al mercado una versión de Cavendish resistente a la TR4.
Sin embargo, desarrollar híbridos sin semillas y comercialmente viables tomará algunos años más. “Ahora necesitamos volver a hacerlo estéril, como triploide, y eso tomará uno o dos ciclos de mejoramiento”, explicó Stedman.
Durante los próximos dos a tres años, ensayos de campo en Asia evaluarán la resistencia a enfermedades, los rendimientos y las cualidades comerciales. Yelloway apunta a un lanzamiento temprano a socios seleccionados hacia 2030. Tras la etapa de multiplicación y licenciamiento, Stedman espera que esté disponible en supermercados a comienzos de la década de 2030.
De tener éxito, no solo se salvaría una de las frutas más populares del mundo, sino que también se protegerían los medios de vida de productores de banano en algunos de los países más vulnerables del planeta. “Cada vez que una plantación cierra por la TR4, son cientos y cientos de personas que quedan sin trabajo”, señaló Stedman.
El banano enfrenta una amenaza existencial, otra vez
No es la primera vez que la industria bananera mundial se ve al borde del desastre.
En el siglo XX, los hongos causantes del marchitamiento por Fusarium devastaron las plantaciones de Gros Michel, la variedad que entonces dominaba el mercado. Esto llevó a los productores a cambiarse al Cavendish por su resistencia a esa cepa.
Pero esa solución dejó a la industria igual de dependiente de otro cultivo genéticamente uniforme. “Se nos dio una segunda oportunidad con el Cavendish y no escuchamos a la naturaleza”, reconoció Stedman.
Fuente: https://www.portalfruticola.com/noticias/2026/11/06/chiquita-banano-clave/