La Sigatoka negra pondría en jaque la competitividad del banano costarricense

Las exportaciones del primer semestre de 2026 cayeron 18 % frente a 2021. Adrián Jiménez Zúñiga plantea que el control químico y las prácticas culturales llegaron a sus límites y que la genética debe pasar al centro de la estrategia del sector.

(Agraria.pe) La Sigatoka negra ya no solo golpea la productividad de las fincas bananeras de Costa Rica: según Adrián Jiménez Zúñiga, ejecutivo de agronegocios, amenaza la capacidad del país de competir en el mercado internacional. “La pérdida de volumen exportado es solo la parte visible del problema”, señala. “El verdadero riesgo es perder la capacidad de competir internacionalmente.”

Menos banano exportado
De acuerdo con datos de la Corporación Bananera Nacional (Corbana), en el primer semestre de 2026 Costa Rica exportó 18 % menos banano que en el mismo período de 2021. Además, el promedio de los primeros semestres de 2025 y 2026 fue 13,5 % inferior al de 2018-2024.

Jiménez aclara que la enfermedad no es la única causa, pero sí contribuye al deterioro productivo. Entre sus efectos menciona la pérdida de área foliar funcional, la reducción de la edad de cosecha y la aplicación de desmanes más agresivos para proteger la calidad de la fruta.

Un destino concentrado
Costa Rica concentra entre 86 % y 90 % de sus exportaciones en Estados Unidos y Europa, incluido el Reino Unido. Ecuador, en cambio, destina cerca de 45 % a esos mercados y diversifica el resto hacia Rusia, Oriente Medio y Asia.

El ejecutivo reconoce que la diferencia responde a varios factores, pero plantea una duda de fondo: hasta qué punto la presión de la Sigatoka negra limita la consistencia de la calidad y la posibilidad de acceder a mercados con tránsitos prolongados.

Herramientas con límites
Según Jiménez, las herramientas tradicionales enfrentan restricciones por varios frentes:

  • Control químico: condicionado por la resistencia del hongo, las restricciones regulatorias y los costos.
  • Prácticas culturales: necesarias, pero de alcance limitado y dependientes de una mano de obra cada vez más escasa.
  • Clima: la variabilidad climática añade presión sobre el sistema productivo.

“Es un callejón sin salida”, resume.

La genética como respuesta
Para el ejecutivo, la salida pasa por la genética. Recuerda que la crisis de la roya del café mostró cómo las variedades resistentes pueden transformar la capacidad de respuesta de una industria. En el banano, sin embargo, el reto es mayor: el Cavendish es prácticamente estéril, lo que limita severamente el mejoramiento genético convencional.

Por eso, sostiene, la investigación varietal y herramientas como la edición genética deben ocupar un lugar prioritario en la agenda del sector. Aun así, advierte que desarrollar nuevas variedades no bastará. Productores, gremios, instituciones públicas y centros de investigación deberían impulsar una estrategia conjunta de investigación, validación agronómica y diálogo con clientes, certificadores y reguladores, para facilitar la aceptación comercial de nuevas alternativas.

“La Sigatoka negra evoluciona. La estrategia de la industria bananera costarricense también debe hacerlo”, afirma. Y concluye que el desafío “no consiste únicamente en producir más cajas, sino en mantener la calidad, la rentabilidad y la competitividad internacional”.

Fuente: https://agraria.pe/noticias/la-sigatoka-negra-pondria-en-jaque-la-competitividad-del-ban-43426

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