El fortalecimiento del peso colombiano está modificando con rapidez la rentabilidad del negocio bananero. Un ejercicio técnico presentado por Asbama al Ministerio de Agricultura muestra que, para una hectárea con una productividad de 2.300 cajas anuales, pasar de una TRM de $4.050 a otra de $3.099 transforma un Ebitda positivo de $9,22 millones en una pérdida estimada de $7,75 millones. La diferencia entre ambos escenarios ronda los $17 millones por hectárea, una dimensión que explica la preocupación de un sector cuyos ingresos dependen del dólar mientras buena parte de sus gastos permanecen en pesos.
El cambio se observa con claridad en la facturación. Con la TRM de $4.050 utilizada como promedio de referencia de 2025, el ingreso operacional calculado alcanza $78,77 millones por hectárea al año. Con un dólar de $3.099, esa cifra disminuye hasta aproximadamente $60,83 millones, pese a mantener la misma referencia productiva. Son casi $18 millones menos de ingresos por hectárea únicamente por el efecto considerado en el ejercicio cambiario.
La estructura de costos impide que esa caída sea compensada automáticamente. De acuerdo con Asbama, cerca del 70% de los costos del negocio está denominado en pesos, mientras las ventas externas generan divisas. Fertilizantes, fungicidas, energía, mano de obra y otros gastos continúan presionando la cuenta productiva aunque cada dólar exportado se convierta en una cantidad menor de moneda colombiana.
De un margen de 11,7% a una rentabilidad negativa
La comparación entre escenarios muestra hasta qué punto el tipo de cambio puede alterar el resultado económico sin necesidad de una caída en la productividad. Con una TRM de $4.050, el modelo arroja un margen Ebitda de 11,7%. A $3.250, ese indicador ya pasa a -7,9%, mientras que con una tasa de $3.099 se profundiza hasta aproximadamente -12,7%.
Asbama sitúa alrededor de $3.533 por dólar el nivel por debajo del cual la operación analizada deja de resultar rentable. La cotización utilizada en el escenario más exigente queda más de $400 por debajo de ese umbral, mientras los costos considerados por el gremio superan los $49,8 millones por hectárea.
El otro indicador que muestra el deterioro aparece al calcular cuánto banano habría que producir para cubrir los gastos. Con un dólar de $4.050, el punto de equilibrio se alcanza con unas 1.941 cajas por hectárea al año, por debajo de las 2.300 cajas tomadas como productividad promedio. Con una TRM de $3.250, la exigencia sube a 2.560 cajas.
A $3.099, la cuenta requiere aproximadamente 2.718 cajas por hectárea. Eso supone producir unas 418 cajas adicionales respecto de las 2.300 utilizadas como referencia, un incremento cercano al 18% solamente para alcanzar el equilibrio económico del ejercicio. El gremio advierte que cerrar esa diferencia mediante productividad resulta especialmente difícil en una campaña afectada por las condiciones asociadas a El Niño.
El sector busca bajar costos para compensar el efecto cambiario
La preocupación llevó a los productores a trasladar al Gobierno una agenda que no se limita al comportamiento del dólar. Parte de la estrategia propuesta apunta a reducir aquellos componentes de la estructura productiva sobre los que sí podría existir margen de intervención, particularmente insumos, financiamiento, seguros y energía.
Entre las medidas planteadas aparecen arancel cero y exención de IVA para fertilizantes, fungicidas y materiales de embolse sin sustituto nacional, una compensación temporal para fertilizantes y la reactivación del Incentivo al Seguro Agropecuario. También se solicita una tarifa diferencial de energía para sistemas de riego de la región Caribe y alternativas para reperfilar obligaciones financieras mediante Banco Agrario y Finagro.
Asbama propuso además períodos de gracia para deudas y cambios en determinadas obligaciones laborales, junto con una medida financiera para desincentivar el ingreso de capitales especulativos de corto plazo. Son alternativas que el gremio presentó ante el Gobierno y, por lo tanto, no implican que hayan sido aprobadas o que vayan a implementarse.
La magnitud del desafío aparece mejor al observar los extremos del ejercicio. Una misma hectárea y una misma producción de 2.300 cajas pasan de $78,77 millones a $60,83 millones de ingreso operacional cuando la TRM considerada baja de $4.050 a $3.099. En términos de resultado, el recorrido es todavía más marcado: de ganar $9,22 millones a perder alrededor de $7,75 millones.
Para un negocio exportador, esa diferencia expone un riesgo que va más allá del volumen cosechado. Mientras los costos locales no acompañen en la misma proporción la apreciación del peso, aumentar productividad se convierte en una de las pocas herramientas internas para absorber el golpe. Pero el propio ejercicio muestra la dimensión del desafío: con el dólar en torno a $3.099, las 2.300 cajas promedio ya no alcanzarían y serían necesarias unas 2.718 para cubrir los costos.
Fuente: https://www.agrolatam.com/colombia/agricultura-co/dolar-rentabilidad-banano-colombia-costos/