Posición Institucional | CORBANA cuestiona metodología Anker por no reflejar la realidad laboral, social, demográfica e institucional de Costa Rica

En los últimos años, supermercados de la Unión Europea han promovido el uso de la metodología de Anker Research Institute (ARI) para definir el salario vital en países productores de banano. CORBANA considera que esta metodología no refleja la realidad costarricense y coloca al país en desventaja frente a competidores que no cuentan con el mismo marco social, laboral e institucional.

Los informes “Estimaciones de ingresos dignos y salarios dignos” para las regiones de Costa Rica (2025), elaborados por ARI, presentan datos que no retratan con precisión las condiciones de las familias en las zonas bananeras del país, conduciendo a conclusiones desproporcionadas.

CORBANA ha manifestado durante años el uso de parámetros que alteran la exactitud de esta metodología, incluso abrimos espacios de discusión para exponer la realidad nacional. No obstante, Anker Research Institute se niega a utilizar las fuentes de información oficiales de Costa Rica como el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), manteniendo un modelo que favorece a países competidores que no cuentan con los beneficios sociales y laborales existentes en Costa Rica”, señaló Marcial Chaverri Rojas, Gerente General de CORBANA.

En contraste, el estudio “Estimación de las necesidades de los trabajadores y sus familias en Costa Rica”, elaborado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), ofrece una referencia más sólida al basarse en datos oficiales, criterios técnicos y una metodología ajustada al contexto de cada país. Por ello, CORBANA considera que este estudio debe ser la base para cualquier análisis serio sobre salario vital, al provenir de un organismo tripartito.

Según información del INEC utilizada por la OIT, el tamaño promedio del hogar en Costa Rica es de tres miembros. Con base en este criterio, la OIT estima el salario vital. Anker, por el contrario, basa su cálculo en una familia de cuatro integrantes, sin incorporar hogares unipersonales, familias monoparentales ni el descenso en la tasa de natalidad.

El estudio de ARI parte del supuesto de que todas las familias alquilan o compran vivienda y que ese costo debe ser cubierto en su totalidad con el salario mensual del trabajador. Sin embargo, la OIT, con base en la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos 2018 del INEC, estima que en Costa Rica solo uno de cada cinco hogares alquila vivienda. Adicionalmente, el país cuenta con políticas públicas que atienden necesidades habitacionales mediante subsidios estatales, como los Bonos de Vivienda, aspecto que no debe ignorarse en un cálculo objetivo.

En salud y educación también existen diferencias sustanciales. Todos los trabajadores de la industria bananera tienen acceso a seguridad social y seguro de riesgos del trabajo, mientras que la educación pública en Costa Rica es gratuita y obligatoria. Sin embargo, el modelo de ARI incorpora costos asociados a estas variables, elevando el gasto promedio familiar.

A ello se suman beneficios que muchas empresas del sector brindan a sus trabajadores, como transporte, opciones de vivienda, programas educativos, atención en salud, consultorios médicos, capacitación y oportunidades de desarrollo. Prácticas que tampoco son consideradas por ARI.

Datos oficiales

En Costa Rica, el salario mínimo lo define el Consejo Nacional de Salarios mediante un proceso tripartito, con participación de representantes sindicales, empresariales y del Gobierno. Por ello, preocupa que una organización externa privada pretenda imponer una referencia salarial ajena a la institucionalidad, generando en la práctica una barrera no arancelaria para las exportaciones costarricenses.

De acuerdo con la estimación de la OIT para una familia de tres miembros con 1,5 adultos trabajadores, el salario basado en las necesidades de los trabajadores y sus familias se ubica en ₡356.647 netos. En contraste, la actualización 2025 de ARI estima un salario vital neto de ₡436.081.

El resultado del estudio oficial de la OIT se acerca al salario mínimo costarricense, mientras que la estimación de Anker se aleja de la realidad y de la institucionalidad del país.

CORBANA reafirma su compromiso con la mejora continua, la transparencia y el respeto a los derechos humanos y laborales. Asimismo, insiste en que cualquier análisis sobre condiciones laborales debe basarse en datos oficiales, verificables y contextualizados. Por ello, hace un llamado a supermercados, medios de comunicación y consumidores europeos a reconocer las diferencias entre países productores y utilizar metodologías actualizadas, objetivas y ajustadas a la realidad de Costa Rica.

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