Banano ecuatoriano crece 5,9% a abril, pero logística y clima amenazan el segundo semestre

Las exportaciones alcanzaron 149,26 millones de cajas, impulsadas por la Unión Europea, Rusia y Medio Oriente. Sin embargo, la falta de contenedores, los cambios navieros y la alerta por un eventual Fenómeno de El Niño elevan la incertidumbre para productores y exportadores.

Las exportaciones de banano ecuatoriano cerraron abril de 2026 con un acumulado de 149,26 millones de cajas, frente a 140,93 millones del mismo período del año anterior. El crecimiento de 5,91% —equivalente a 8,33 millones de cajas adicionales— mantiene al sector en terreno positivo, pero la tendencia mensual cuenta otra historia: el ritmo se ha moderado de forma sostenida desde el 11,2% registrado en enero, pasando por 8,07% en febrero y 6,89% en marzo, según reporte de la Asociación de Exportadores de Banano del Ecuador (AEBE).

Unión Europea, Rusia y Medio Oriente sostienen el crecimiento La Unión Europea fue el principal motor de expansión, con 50,32 millones de cajas exportadas y un crecimiento del 14,66%, aportando 4,56 puntos porcentuales al resultado total. Rusia (32,03 millones de cajas, +9,77%) y Medio Oriente (20,00 millones de cajas, +7,46%) también contribuyeron de forma importante, pese a las dificultades logísticas en esa región. 

En el otro extremo, África registró la mayor contracción: cayó 56,27% y restó 1,33 puntos porcentuales al crecimiento global. Asia (-5,60%) y Asia Central (-13,63%) también incidieron negativamente, aunque en menor proporción. 

Estados Unidos mostró un desempeño prácticamente plano, con apenas un 0,50% de variación. Mayor disponibilidad de fruta frente a menor capacidad de embarque Abril estuvo marcado por una paradoja operativa: alta disponibilidad de fruta en campo y baja capacidad para embarcarla. 

La escasez de contenedores refrigerados, los cambios de itinerarios navieros, los roleos de carga y los efectos del conflicto en Medio Oriente sobre rutas clave —como el Estrecho de Ormuz— limitaron la fluidez de los despachos. A esto se sumaron problemas internos: deterioro vial, inseguridad en rutas y puertos, y falta de mano de obra calificada en finca. 

El resultado fue acumulación de producto, ajustes en la programación de cosecha y presión sobre las condiciones de venta. Entre las semanas 18 y 21, las temperaturas se mantuvieron hasta 1 °C por encima de los niveles de 2025, y el indicador de enfunde —que anticipa la producción futura— creció de forma sostenida, pasando de una variación interanual de 1,26 en la semana 18 a 4,64 en la semana 21. Mayor potencial productivo que, sin embargo, no logró traducirse en más exportaciones por las restricciones de embarque. 

Alerta climática añade presión al segundo semestre 

A las presiones actuales se añade una preocupación de fondo: el regreso del Fenómeno de El Niño. La NOAA confirmó el 14 de mayo de 2026 que el fenómeno tiene “probabilidades de surgir pronto” y podría alcanzar niveles “muy fuertes”, con un 82% de probabilidad de que se desarrolle entre mayo y julio. 

Ante este escenario, el Gobierno ecuatoriano declaró alerta amarilla el 18 de mayo, a través de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR), basándose en análisis del Comité Nacional ERFEN y organismos internacionales. PrimiciasPrimicias.ec www.aebe.com.ec 

La medida abarca 17 de las 24 provincias del país, incluyendo Guayas, Los Ríos, El Oro, Manabí y Esmeraldas —zonas de alta concentración bananera—, y cubre 143 cantones y 491 parroquias ubicadas principalmente por debajo de los 1.500 metros sobre el nivel del mar. Episodios anteriores del fenómeno, como los de 1982-1983 y 1997-1998, dejaron inundaciones de gran magnitud, daños severos en infraestructura y pérdidas significativas en la producción agrícola. 

Para el sector bananero, que ya opera bajo presión logística y con costos elevados, un El Niño intenso agravaría las condiciones en campo, afectaría la calidad de la fruta y comprometería la continuidad de los embarques en los meses siguientes. 

El resultado acumulado a abril refleja la capacidad del sector para sostener el crecimiento incluso en un entorno adverso. No obstante, la combinación de restricciones navieras, inestabilidad geopolítica y la inminente amenaza climática configura un segundo semestre de alta incertidumbre, tanto para productores como para exportadores.

Fuente:https://www.diariofruticola.cl/noticia/agronegocios/2026/06/banano-ecuatoriano-crece-59-a-abril-pero-logistica-y-clima-amenazan-el-segundo-semestre

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