El sector platanero de La Palma ha cruzado el charco para ver con sus propios ojos lo que muchos aún dudan: se puede producir plátano con hasta un 80% menos de tratamientos fitosanitarios sin que la fruta pierda calidad ni rendimiento. Una veintena de directivos y técnicos de cooperativas palmeras ha visitado dos explotaciones del sur de Tenerife para analizar sobre el terreno los resultados del control biológico de plagas, una técnica que ya lleva años funcionando en fincas de la isla vecina.
La jornada, que ha contado con la presencia del consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca, Bienestar animal y Soberanía Alimentaria del Gobierno de Canarias, Alberto Paz, busca acercar al sector platanero de La Palma prácticas que reduzcan la dependencia de los productos químicos y avancen hacia modelos más sostenibles. No es una utopía: es lo que ya ocurre en dos fincas vinculadas a la Cooperativa Punta Blanca, integrada en la Organización de Productores de Plátanos de Canarias (COPLACA).
Ocho hectáreas que ya miran al futuro
La primera parada fue la finca Hermanos Hernández González, una explotación de ocho hectáreas que lleva unos dos años aplicando técnicas de lucha integrada mediante la suelta de enemigos naturales. En este tiempo, sus responsables han conseguido reducir la frecuencia de los tratamientos químicos sin que la producción se resienta. Durante el recorrido, los visitantes pudieron comprobar el estado sanitario de las parcelas y charlar con el asesor técnico de la cooperativa, Juan Manuel Rodríguez Vargas.

El control biológico de plagas no es un experimento de laboratorio: es una realidad que ya se aplica en el campo canario y que está cambiando la forma de trabajar de los productores.
La Jaquita: ocho años y un 80% menos de químico
El plato fuerte llegó con la visita a la finca La Jaquita, una explotación de 20 hectáreas con casi una década de experiencia en estas técnicas. Allí, el uso de enemigos naturales ha permitido reducir hasta en un 80% los tratamientos fitosanitarios, recurriendo en muchas ocasiones solo a aplicaciones puntuales de jabones o aceites. Y todo ello manteniendo los niveles de calidad y rendimiento del cultivo, además de disminuir de forma notable las necesidades de mano de obra.
Los datos sobre la mesa son contundentes:
- Hasta un 80% menos de tratamientos fitosanitarios en fincas consolidadas.
- Sin pérdida de calidad ni de rendimiento en la producción.
- Menos mano de obra necesaria para las labores de control de plagas.
- Dos modelos comparados: desde los dos años de experiencia hasta los ocho.
Intercambio de conocimientos entre islas
La jornada ha servido para que el sector platanero de La Palma conozca de primera mano experiencias con diferentes grados de implantación del control biológico de plagas. El objetivo no es otro que analizar la relación coste-beneficio frente a los métodos convencionales y comprobar que la sostenibilidad no está reñida con la rentabilidad.
El encuentro refuerza la apuesta por un modelo productivo que reduce la dependencia de los productos fitosanitarios y avanza hacia explotaciones más eficientes. Una hoja de ruta que, si se extiende, podría transformar el cultivo del plátano en Canarias tal y como lo conocemos.
Fuente: https://www.canariasenpleno.com/control-biologico-plagas-platano/