La banana importada continúa ganando terreno en el mercado español y estrechando el margen comercial del plátano canario. Los datos de Aduanas correspondientes al primer semestre de 2026 reflejan que las importaciones de banana procedentes de terceros países alcanzaron las 241.582 toneladas, un 14,5% más que en el mismo periodo del año anterior. Frente a esta evolución, los envíos de plátano canario al resto de España sumaron 177.689 toneladas, un 9% más. Aunque ambas ofertas crecieron, la fruta importada avanzó a un ritmo superior y amplió su presencia en el mercado peninsular.
Según la información publicada por Asprocan en su cuenta de Facebook (a partir de datos procedentes de la consultora Kantar del mes de agosto), la banana copaba el 53% del mercado de la Península y Baleares, mientras que el plátano canario quedó con el 47%. La evolución confirma las dificultades competitivas de una producción que históricamente había ocupado una posición dominante en su principal destino comercial. Hasta hace pocos años, el plátano de Canarias acostumbraba a representar alrededor del 70-75% de la oferta de esta fruta en España.
La presión no se limita a la cuota de mercado. Los productores canarios también afrontan una coyuntura complicada por la caída de los precios en origen, especialmente durante el verano, cuando confluyen una menor demanda de plátano, una mayor disponibilidad de fruta y la competencia de otras frutas de temporada. En algunas semanas estivales de 2026, las liquidaciones al agricultor se situaron en torno a los 0,37 euros por kilo para la calidad extra, frente a unos costes agrícolas estimados entre 0,70 y 0,80 euros por kilo, según Asprocan.
La evolución de la producción también refleja las dificultades del sector. Canarias pasó de producir 440.000 toneladas de plátano en 2023 a 425.000 en 2024 y 375.000 en 2025. En agosto de 2026, la situación de los precios llevó a activar medidas de retirada y limitación de la oferta comercializada para tratar de contener el deterioro de las cotizaciones. El sector afronta así una doble presión: la necesidad de mantener la rentabilidad de las explotaciones y la pérdida progresiva de cuota frente a la banana importada.
Canarias
Más del 90% de la producción de plátano de la Unión Europea se concentra en sus regiones ultraperiféricas, concretamente en las Islas Canarias, y en Guadalupe y Martinica, en Francia. Los suministros españoles suelen representar por sí solos más de la mitad de la producción comunitaria, por lo que la evolución de las cosechas canarias tiene una influencia determinante sobre el balance europeo.
Los productores de plátano de Canarias cerraron 2025 con una cosecha de 374,6 millones de kilos, un 12% menos que en 2024, según datos publicados por Asprocan. Se trataba de la segunda producción más baja de los últimos 25 años. La Comisión Europea atribuyó esta evolución a las condiciones meteorológicas adversas que afectaron a las Islas Canarias.
Asprocan defiende que el consumidor español sigue prefiriendo el plátano canario frente a la banana que llega de terceros países, pero reconoce que por la menor producción de 2025 no pudo frenar el crecimiento de las importaciones ese año. De hecho, detalla que las importaciones de banana subieron un 4,62%, de 285 a 322 millones de kilos.
Frente a esta contracción de la producción canaria, la cosecha francesa se mantuvo prácticamente estable en comparación con 2024, en torno a las 196.000 toneladas, gracias a la estabilidad de los suministros de Guadalupe y Martinica.
A pesar de la bajada de la cuota de mercado, Plátano de Canarias ha vuelto a erigirse un año más como la marca más elegida en los hogares españoles en la categoría de frutas y verduras, según el Brand Footprint 2026
El favorito de los consumidores
Sin embargo, a pesar de la bajada de la cuota de mercado, Plátano de Canarias ha vuelto a erigirse un año más como la marca más elegida en los hogares españoles en la categoría de frutas y verduras, según el Brand Footprint 2026, el estudio global de marcas de gran consumo elaborado por la consultora independiente Kantar. El informe Brand Footprint 2026, presentado por Worldpanel by Numerator, confirma a Plátano de Canarias como la marca más elegida en el sector de frutas y verduras en España, consolidando así un liderazgo que no ha cedido desde que el estudio comenzó a medirlo. El estudio constata que tiene presencia en el 89,1% de los hogares españoles con 298,9 millones de actos de compra, 17,0 millones de compradores y una frecuencia de 17,6 compras, datos que refuerzan su posición de referencia en la categoría.
Y esto no es sólo algo relativo a la marca Plátano de Canarias, los plátanos en general son la fruta favorita de los consumidores europeos. Fyffes, productor y distribuidor mundial de plátanos y fruta tropical, publicó en 2025 una investigación sobre los consumidores europeos que reafirma la posición del plátano como la fruta favorita del público. El estudio, elaborado por NielsenIQ a partir de una encuesta a más de 7.000 consumidores en toda Europa, revela que el 89% de los encuestados había consumido plátanos en las cuatro semanas previas, situándolo muy por delante de otras frutas como la manzana (75%), la naranja (56%) o la uva (44%).
UE, principal importador
La UE mantuvo en 2025 su posición como principal mercado importador de plátano del mundo, en un ejercicio caracterizado por el crecimiento del comercio internacional, la reducción de la oferta comunitaria y las dificultades de rentabilidad a lo largo de la cadena de suministro.
Las importaciones netas de los Veintisiete aumentaron un 1% respecto al año anterior, hasta alcanzar los 5,4 millones de toneladas, según los datos del informe Banano. Análisis del mercado 2025, publicado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
El incremento de las compras exteriores se produjo en un contexto de descenso de la producción europea, que se situó en 581.978 toneladas, aproximadamente un 14% menos que en 2024. Las condiciones meteorológicas adversas en las Islas Canarias, principal zona productora comunitaria, explican buena parte de esta evolución y contribuyeron a limitar la disponibilidad de fruta de origen europeo.
La combinación de una menor oferta interna y una demanda que se mantuvo relativamente sólida reforzó la necesidad de recurrir al suministro procedente de terceros países. De hecho, la UE concentró el 26,1% de las importaciones mundiales de banano en volumen, por delante de Estados Unidos, que representó el 19,3%, y de China, con el 9,6%.
El mercado comunitario se consolidó así como un destino estratégico para los principales países exportadores, especialmente los de América Latina, aunque la evolución de los precios y los costes de producción siguió planteando dificultades para los distintos eslabones de la cadena comercial.
La caída de la producción comunitaria tuvo consecuencias sobre la disponibilidad de fruta europea y contribuyó a sostener la demanda de importaciones. No obstante, el informe también apunta a una evolución desigual a lo largo del año, con episodios de encarecimiento vinculados a las dificultades de abastecimiento.
La escasez de suministros procedentes de Costa Rica y República Dominicana, dos proveedores relevantes del mercado comunitario, limitó asimismo las cantidades disponibles en determinados periodos y provocó aumentos de precios de hasta un 15%, según las fuentes sectoriales recogidas por la FAO.
En este contexto, el mercado europeo tuvo que responder a las variaciones de la oferta tanto comunitaria como internacional, en un escenario en el que los fenómenos meteorológicos y los problemas fitosanitarios siguieron condicionando la producción de varios países exportadores.
América Latina y África
La evolución de los principales países exportadores tuvo una incidencia directa sobre la disponibilidad mundial de plátano en 2025. Las exportaciones globales aumentaron un 10%, hasta alcanzar aproximadamente 21,7 millones de toneladas, su nivel más elevado de los últimos cinco años.
América Latina y el Caribe continuaron siendo la principal región exportadora, con unos envíos de 15,4 millones de toneladas, un 4,7% más que en 2024. Dentro de esta región, Ecuador mantuvo su liderazgo mundial, con exportaciones de aproximadamente 6,5 millones de toneladas, un 9,7% más que en el ejercicio anterior.
La UE siguió figurando entre los principales destinos del banano ecuatoriano, junto con Oriente Medio, Rusia y Estados Unidos. El incremento de la producción y la expansión de la superficie cultivada contribuyeron a aumentar la disponibilidad de fruta procedente de este país, aunque los productores continuaron afrontando costes elevados y márgenes de beneficio reducidos.
Colombia también registró una evolución positiva. Sus exportaciones aumentaron un 18%, hasta alcanzar unos 2,6 millones de toneladas, el mayor volumen registrado hasta la fecha. Los envíos colombianos a la UE crecieron a tasas de dos dígitos, favorecidos por unas condiciones meteorológicas propicias y unas precipitaciones adecuadas.
En sentido contrario, Costa Rica experimentó una contracción de su oferta exportable. Los fenómenos meteorológicos adversos, las lluvias intensas y la proliferación de enfermedades vegetales, especialmente la sigatoka negra, afectaron a la producción. Sus exportaciones disminuyeron un 8,2%, hasta situarse en 2,2 millones de toneladas, el nivel más bajo desde 2019.
Costa Rica es el tercer proveedor de banano de la UE-27, por lo que el descenso de sus envíos contribuyó a reducir la disponibilidad de fruta en el mercado comunitario. También destacó el comportamiento de Côte d’Ivoire, cuyas exportaciones aumentaron un 6,9%, hasta una estimación de 360.000 toneladas. La mayor parte de sus envíos se dirige a la Unión Europea, especialmente a Francia, que recibe habitualmente entre el 50% y el 60% de los volúmenes exportados por el país africano.
Los resultados de estos proveedores ilustran la diversidad de orígenes que abastecen el mercado comunitario y la importancia de mantener una oferta suficientemente amplia para responder a las variaciones de producción en cada región.
Costes vs rentabilidad
Pese al crecimiento del comercio internacional y a la evolución al alza de los precios en los principales mercados de destino, la rentabilidad de los productores continuó bajo presión en 2025.
La FAO señala que los valores unitarios medios de importación de banano en la UE aumentaron aproximadamente un 4% durante el año. Sin embargo, los incrementos registrados en los mercados de destino no se trasladaron de forma equivalente a los precios recibidos por los productores en los países de origen.
En muchos casos, los valores unitarios medios de exportación apenas aumentaron, mientras que determinados costes de producción, especialmente los relacionados con la mano de obra, siguieron creciendo. Esta situación limitó la capacidad de los productores para absorber el encarecimiento de los insumos y afrontar las inversiones necesarias para mantener la productividad.
La presión sobre los márgenes constituye uno de los principales desafíos del sector, especialmente en un contexto de creciente exposición a fenómenos meteorológicos extremos y enfermedades vegetales. Las dificultades económicas pueden reducir, además, la capacidad de las explotaciones para invertir en medidas de prevención, adaptación y mejora de los sistemas productivos.
A ello se suma la incertidumbre sobre la evolución de los costes energéticos, los fertilizantes, el transporte y las condiciones comerciales internacionales, factores que pueden influir tanto en los precios de exportación como en el abastecimiento de los mercados importadores.
Sanidad vegetal y clima
De cara a los próximos años, la evolución del mercado mundial del banano seguirá dependiendo de factores productivos, comerciales y geopolíticos. Entre los riesgos identificados por la FAO figuran las tensiones internacionales, el aumento del proteccionismo y las posibles alteraciones de las rutas de transporte y las cadenas de suministro.
El cambio climático representa otra amenaza estructural. La mayor frecuencia de sequías, inundaciones, huracanes y otros fenómenos extremos dificulta la producción y eleva sus costes. Al mismo tiempo, el aumento de las temperaturas favorece la aparición y propagación de plagas y enfermedades vegetales.
Entre ellas destaca el marchitamiento por Fusarium del banano, raza tropical 4 (R4T), cuya propagación constituye una de las principales amenazas para la oferta mundial. La enfermedad afecta a un abanico amplio de variedades y, según la FAO, todavía no existe un fungicida eficaz ni un método de erradicación.
La organización señala que la enfermedad está confirmada en 24 países y subraya la importancia de reforzar la vigilancia, la prevención y la cooperación entre gobiernos, productores y demás agentes de la cadena.
Para la UE, la evolución de estos riesgos resulta relevante por su elevada dependencia del suministro internacional y por la concentración de su producción propia en territorios ultraperiféricos vulnerables a determinadas condiciones meteorológicas.
Fuente: https://valenciafruits.com/banana-gana-pulso-platano-canario-cuota-mercado/